QUIERES DORMIR, PUES RESPIRA BIEN.


Quieres dormir, pues respira bien.

Dejate de medicamentos, de sesiones de música, de remedios naturales, lo mejor y más eficaz es respirar bien. Que no te parezca una banalidad lo que te voy a proponer, la respiración es del todo importante y así como te encuentres respirarás pero, así como respires, también te sentirás. Es un camino de doble sentido.

Lo importante en la respiración (cuando queremos dormirnos) es hacer una respiración completa alargando la espiración o expulsión del aire.

La respiración completa consiste en respirar bien, como respiraríamos si no tuviéramos ningún problema o tal y como respiran los niños pequeños.

Podemos dividir la respiración en 3 partes. La primera recibe el nombre de abdominal, y cuando la utilizamos vemos que nuestro ombligo sube y baja a medida que respiramos. Es la respiración que nos indica que estamos relajados. Se realiza con el menor esfuerzo y nos oxigena, por tanto, produce un efecto de relajación.
La segunda parte es la costal o media. En esta se abren las costillas y sube un poco el pecho. 
Y la tercera la clavicular o superior. Hinchamos la parte superior del pecho y este se expande ligeramente.

Por tanto, en la respiración completa, lo que habrá que hacer será utilizar las tres partes. Inhalaremos haciendo la respiración abdominal, seguimos inhalando y pasamos a la respiración media o costal y terminamos con la respiración clavicular.
A la hora de expirar, el orden será al revés: empezaremos por la superior, pasaremos por la media y acabaremos por la inferior o abdominal.

Recuerda expulsar todo el aire antes de cada inspiración y, es mejor que este tipo de respiraciones se realicen tumbado. Así estaremos preparados para dormir cuando queramos y además conseguimos una respiración con menos esfuerzo porque nuestro diafragma estará relajado. Ya verás que si continuas concentrado en la respiración, te dormirás en breve.