Insomnio y cambio de hora.

Dentro de cada persona existe un reloj biológico que se ajusta según la posición del sol y la hora de atardecer. Normalmente este reloj se desajusta y se retrasa un poco, unos 4 minutos por día, pero se suele ajustar cuando pasamos unas cuantas horas de descanso y al aire libre.

Sucede que este reloj, que es el que nos marca el sueño (entre otros procesos vitales) se tiene que ajustar a la posición del sol cuando (por otras razones) se produce un cambio de hora: bien en Primavera o bien en Otoño.

El cambio horario afecta según los expertos al reloj biológico y puede provocar trastornos en el sueño especialmente en niños y ancianos. Lo que más notamos es que a la hora de acostarnos no nos podemos dormir y a lo largo del día nos encontramos más cansados de lo normal: si no hay un buen descanso, no se rinde como es debido. No obstante es algo temporal que se suele superar en 2 o 3 días.

El hecho de esto se debe a la melatonina, una hormona que está directamente implicada en los ciclos de sueño y mientras la concentración de esta en la sangre sea baja, no tendremos sueño. Y es la falta de luz solar la que produce el aumento de la hormona del sueño. Por tanto, si anochece más tarde, esta hormona no llegará a el nivel necesario para conseguir el sueño hasta una hora más tarde. Pero como hemos dicho, en 2 o 3 días el reloj biológico se desajusta y por tanto no es un problema de insomnio mayor.

Insomnio y depresión.

En muchos de los casos de insomnio, se observa que este tiene una relación directa con la depresión. Normalmente la depresión es un estado de angustia que no siempre tiene que ver con un acontecimiento concreto sino, más bien, una respuesta a algo difuso, estilo de vida, expectativas truncadas, deseos no cumplidos, demasiada presión en el trabajo o vida familiar, etc. Todo esto ejerce una presión que se traduce en preocupaciones, en sensación de derrota, en angustia vital que no es fácil de hacer desaparecer.

Además cuando se duerme poco, lo que suele suceder es que nuestra depresión se acentúa, sentirse cansado, somnoliento o débil, no ayuda a salir de la depresión... más bien al contrario.

Existen varios remedios para dormir, incluso muchos medicamentos que nos harán conseguir un sueño "químico", pero lo ideal en estos casos no es atiborrarse de pastillas sino más bien buscar la raíz de la depresión. 

También puede ayudar las relajaciones guiadas que puedes encontrar en Internet (te facilitamos una) así, mientras estas pendiente de la relajación de tu cuerpo, olvidas las preocupaciones, obtienes beneficios físicos, respiras profundamente, rompes el bucle de la depresión-insomnio, y luego duermes mejor y ves los problemas desde fuera.