La meditación y el insomnio.


Hay varios estudios que afirman que una manera eficaz y económica de curar o eliminar el insomnio (o por lo menos reducirlo) es meditando.
Cuando uno medita primero debe relajarse profundamente. Debe aliviar todas las tensiones del cuerpo. Las acumuladas durante el día o los días.
Una vez relajados físicamente, debemos empezar a trabajar mentalmente. Para ello existen varios métodos de meditación.
Desde contar hacia atrás, centrarse en las respiraciones, en un punto o en los pensamientos.
Así se consigue reducir la sobreexcitación producida por las tensiones de la vida moderna.
Lo idoneo para ello es practicarlo por la mañana y antes de irse a dormir, y antes de ello realizar ejercicios de Yoga para eliminar la tensión corporal y desbloquear músculos tensionados (facilitando la relajación física). Además, al realizar ejercicios de Yoga, nos deberemos centrar en estos, dejando las tensiones apartadas.

Remedio de la botica para el insomnio.


Para el insomnio, medio vaso de agua templada con 2 cucharadas de vinagre de manzana y 1 cucharada de miel de azahar. Lo tomamos antes de acostarnos.
La sidra, es una bebida apreciada especialmente en el norte de España, procede de una combinación de manzanas amargas, dulces y ácidas cuyo zumo se deja fermentar. Es diurética, digestiva y de muy bajo nivel alcohólico. Con ella se elabora un vinagre excepcional. (estaría bueno ponerse borracho para poder dormir.)
El vinagre de manzana es muy beneficioso para la salud, pues posee una potente combinación de sales minerales, materias orgánicas y ácido acético. Es muy rico en potasio, y también contiene fósforo, cloro, sodio, magnesio, calcio, azufre, hierro y flúor.

Cómo hacer vinagre con sidra:
Si ponemos un globo en el cuello de la botella veremos cómo se va hinchando conforme fermenta la sidra.
A medida que pasan las semanas, observaremos que se va formando una capa superficial en nuestros posos de sidra: es la “madre” del vinagre. A las 5 semanas comprobamos si el vinagre está ya suficientemente ácido; si es necesario, lo vertemos en un recipiente de barro y lo dejamos 2 o 3 semanas más, controlando su nivel de acidez, cubierto con un paño de algodón.
Cuando la acidez es ya suficiente, se cuela con un paño limpio y se le añade un poco de sidra para embotellar. Guardando la “madre” podremos obtener más vinagre siempre que lo necesitemos, con sólo mezclar una porción con sidra nueva.

¿Qué es el insomnio?


Aunque el insomnio únicamente suele concebirse como la dificultad para iniciar el sueño, lo cierto es que la dificultad para dormir puede tomar varias formas:
1-Dificultad para conciliar el sueño al acostarse (insomnio inicial, el más común de los tres)
2-Despertares frecuentes durante la noche (insomnio intermedio)
3-Despertares muy temprano por la mañana, antes de lo planeado (insomnio terminal)
Esto impide la recuperación que el cuerpo necesita durante el descanso nocturno, pudiendo ocasionar somnolencia diurna, baja concentración e incapacidad para sentirse activo durante el día.
Varios son los determinantes de este trastorno de sueño. Factores como el estrés, la elevada activación del organismo o la depresión son relevantes. En la actualidad, es frecuente la prescripción de fármacos para el tratamiento a corto plazo del insomnio. Sin embargo, el tratamiento farmacológico no constituye una solución adecuada a mediano y largo plazo, y es preferible evaluar en estos casos el uso de otras técnicas, como la terapia conductual o cognitivo-conductual.
¿Pero por qué se produce?
Esa respuesta mejor que nadie la sabe usted, usted debe saber que es lo que le estresa, lo que le preocupa y como se suele decir "le quita el sueño". En la sociedad actual es fácil estresarse: el trabajo, los pagos, las obligaciones familiares, las pruebas (examenes, entrega de trabajos, inspecciones...) Por tanto, debemos ver las causas que lo producen e intentar no pensar en ellas (un buen truco es: antes de acostarse, repetirse varias veces "Que sueño tengo, mañana no tengo que hacer nada y que bien voy a dormir".
Existen otras causas como las condiciones ambientales (ruido o luz), malos horarios, o el consumo de sustancias excitantes del sistema nervioso (té, café, alcohol, bebidas con cola, tabaco y cualquier otra que provoque dependencia física o por lo menos psicológica)

En horas de insomnio.


EN HORAS DE INSOMNIO.

Me voy de aquí, no quiero más oírme;
de mi voz toda voz suéname a eco,
ya falta así de confesor, si peco
se me escapa el poder arrepentirme.

No hallo fuera de mí en que me afirme
nada de humano y me resulto hueco;
si esta cárcel por otra al fin no trueco
en mi vacío acabaré de hundirme.

Oh triste soledad, la del engaño
de creerse en humana compañía
moviéndose entre espejos, ermitaño.

He ido muriendo hasta llegar al día
en que espejo de espejos, soy me extraño
a mí mismo y descubro no vivía.

Miguel de Unamuno.